domingo, julio 5

Lipo

En la cuenta de días y primaveras
se desplaza la lluvia
de mi latir
¿Y cantaría para quién
refugiada en el día
y sus injusticias?

Esta siembra de esperanzas
es dulce al escuchar
aunque después
el cantar se acaba,
el sembrar duele,
y el sentir invade.

Mi gracia se hace negra,
mi cantar enmudece,
mi latir se cansa,
mis días desgarran
y la lluvia
me hace ser la nube.

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