Es el ultimo día del año
Aunque siempre diga que no me gustan estas banalidades ni los ciclos y creo que a las fechas no las inventó Dios, aunque tenga mil fundamentos y los exponga uno a uno en conversaciones nutridísimas donde hago parecer que ya superé todas las adversidades en esta vida, hoy quiero dejar en manifiesto, primero y principal, mi bruta tendencia a creer en todo: Dioses, astros, espiritismo, etc, etc.
En esta búsqueda, Nancy en mi vida fue una llave que abrió un universo nuevo, imposible de graficar en palabras una mezcla de sentires.
Pero ¿a quien le importa Nancy y mis sentires? Ya no sé, solo puedo hablar del mensaje que me llego hoy, que más allá de una invitación a ser mejor los próximos 365 días que se avecinan, me hablaba de cerrar ciclos y saraza.
Cerrar ciclos -retumba mi cabeza- cerrar ciclos....
(Es el ultimo dia del año y me abrazo a un insomnio profundo de las 5 de la mañana)
cerrar ciclos...
Te quiero dar algo de lo mas profundo de mi corazón y es mi silencio.
Hay cosas que no quiero verbalizar más, el dolor solo se siente y se resiente, eso es todo lo que puedo decir. Creo que mi mayor regalo es el silencio porque mis palabras son de furias, son hirientes. Hay una frase que me dice siempre Ella... no da golpear a alguien que está en el suelo, y si de golpear se tratara tampoco es algo que pueda reproducir mas.
Cuando hablaba de experiencias anteriores en el mambo amor solia referir a las acciones de la otra persona -mi pareja- como las hacedoras de todo mal en mí. No hay primero huevo ni gallina porque en un sistema ambos estan en retroalimentacion necesaria para vivir, o como el gato de Schrodinger, muerto vivo a la vez, y asi...respuestas filometafóricas para decir lo que hasta hoy era uno de mis indecibles.
Cerrar ciclos me dijiste, Nancy. Lo primero que dije es que no hay más que cerrar si hay relaciones que finalizaron largo rato atrás. Pero si, hoy cierro un ciclo importante conmigo, con esa muchacha desdibujada que se olvida de si misma en su vida, que se cuelga pendiente de la vida del otro, cierro el ciclo de mi desconfianza y de mi inseguridad, cierro el ciclo de lastimar para que la lastimadura a mi no me duela tanto, cierro la venganza y cierro con todas las cosas horrendas que me dije de mi misma.
Hay cierres que abren y lo que más deseo de este cierre turbulento es poder sentarme en frente de una flaca rubia de 1.65, mirarle los ojos celestes vidriados, agarrarle una mano, la otra, acariciar sus uñas al natural para despues abrazarla y decirle GRACIAS maestra mía.