domingo, octubre 19

Monólogos de ayer 18

"¿Y ahora qué más?" Repetía una y otra vez, entre lágrimas, entre ojos desanimados, rozando incógnitas en caminos encerrados.
"-¿Qué más te queda? ¿Qué más querés?" Susurraba entre cien gritos desorientadores.

 El suceso real me situaba entre nexos asimétricos de la vida. De esos sucesos locos que nunca logré entender, pero casi tan locos como cotidianos. Como caminar y que la vieja corte el pasto, como putear al que cruza mal, como chocar una persona caminando, como resbalar y no decir nada, como ocultar mil palabras por miedo, como la cotidianidad que nos arraiga fuertemente a ser nada más que un simple producto de la construcción que han dejado, privándonos a nosotros mismos de ser "eso" anteriormente desconocido. Es que da tanto miedo salir de lo cotidiano... En fin, el simple hecho de existir en un vida alquilada me deja una incógnita, me deja algo que pensar, algo para cuestionar... Lo que probablemente muere en unas líneas pero no por morir necesariamente deja de existir ¿No es verdad?

 Quisiera saber que está pasando con el paso del tiempo y el paso de las oportunidades, el paseo entre mis incertidumbres, el estancamiento mío con mis cuatro insomnios y el sol que me saluda y me tiende los brazos. Tan simple y tan complejo como eso, ¿Costará tanto entenderlo? Quizás, hasta me demore un sin fin de vidas una respuesta a todo lo que desconozco, y quizás esa respuesta sea una simple palabra, pero no una palabra más, sino esa palabra que he estado esperando una vida de veces.

 ¿Como puede ser que en una vida tan extensa las oportunidades se den una sola vez? Una gran posibilidad puede ser que tenga que adaptarme a vivir el hoy, y experimentar la vida en todo su caudal capitalizando cada segundo, naciendo y renaciendo en el constante aquí y ahora que me impide proyectar y me motiva al impulso de simplemente actuar...Pero quizás de eso se trata vivir aca...uno nunca sabe, Pero lo que sí sé y puedo dar fe de que es así es que las oportunidades existen y pasan por la vida, resonando fuertemente, pero una vez que pasan se desvanecen, se olvidan de nosotros, es que a ellas realmente no les interesamos, sino que las oportunidades en todo aspecto son una suerte azarosa, aunque no lo parezca, es que son muy inteligentes y se esconden en historias ciertas que realmente las hacen muy inciertas. Pero...Entre tanta profundidad vital y entre tantas vueltas que da la vida, realmente creo que las oportunidades deberían ser mucho más repetidas de lo que acostumbramos.

 ¿Por qué sigo viviendo en la incertidumbre del vivir? En el deseo de derrotar al bien y el mal y de revolucionar algo con lo que nací, lo cual refleja lo injusto de un mundo impersonal. Quiero la certeza del ayer, hoy y mañana, pero no la tengo, pero no la busco, ni la encuentro. Es que realmente, muy al fondo de mi misma, me aterran las certezas ¿Para qué las quiero? Si siempre amargan, si logro conformarme mucho más con una mentira de disney que me hace creer que estoy en otro mundo antes que un noticiero
 
 ¿Los insomnios se están enamorando de mi?
 Ya llevo noches y noches sentándome en mi mismo lugar, el mismo asiento, las mismas mañas, los mismos aromas y los mismos libros rodeando el encuentro, e increiblemente ¡Siguen estando allí! Son ellos, mis cuatro e insoportable insomnios. Me vienen a buscar y no me sueltan, y día a día y noche a noche escucho sus repetidas historias taladrando mis versos, limitando mis deseos y abriendo cada vez más mi pensar. Es lo trágico de que sean cuatro y no uno solo, pero me quieren mucho, y aunque me hacen renegar también,enojarse es algo más de la vida que nos hace sentir que estamos acá vivos. Y aunque ellos para este mundo parecen no estar vivos, los siento como vivos y me hacen sentir más viva que cualquier ser humano. Ellos, mis cuatro insomnios, que nadie los entiende, ni los ve, ni los cree, nadie excepto yo...por ahora. Lo que debería aterrarles es saber que estos insomnios revolotean entre tantas cabezas que me han de contar chismes de lo más intímo de los seres. Es algo divertido, me gusta, aunque a veces ni lo soporte.

El sol me saluda y me tiene en sus brazos, me mueve de manera tal que no duermo pero no consigo despertar. Me aferra y me une a la sonrisa del placer, radiante sonrisa innata que pocos conocemos. Día a día y tarde a tarde se empeña en enseñarme los ejercicios de la buena libertad, la que nace del corazón y crece en la acción. Comienza con una sonrisa por la mañana, un acto revolucionario, y persiste dependiendo del grado de compromiso vital que uno tenga en el día. Finaliza cuando concretamos con el día y junto a la almohada y los insomnios nos preguntamos ¿Qué hice por la vida hoy? Si hay respuesta, actuamos bien, y si no la hay, algo nos está faltando. De todas formas, creo que la libertad no tiene un camino específico sino que con el camino de la vida la vamos alcanzando... Es que vivimos en un mundo que nos la priva tanto que a veces hasta en algunos momentos la desconocemos completamente. Lo que si debo destacar es lo que me genera la esperanza en los anocheceres de que pronto vendrá un amanecer distinto y revolucionario, una sonrisa. Es que sigue siendo una sonrisa el sustento de mi libertad y mi alma sigue siendo la soñadora de tantos mundos como respiros.

Monólogos de ayer 17

Cuanto sicario inentará arrebatar,
desconociendo el alma digna,
tan inmenso arte para amar.

Cuanto desmesurado robará,
entre tanto miedo regalado,
tus ganas de liberar corazones.

Pronto terminará,
pronto serán canciones.
Y cuando quieras recordar,
todo habrá acabado.

Porque ellos han de guardar,
en sus frios corazones,
sus rocas ensangrentadas,
sustento para sus razones.

Haremos pisos ¡Sí!
Construiremos lo más alto,
estaremos en el espacio.

Llorará su dolar,
caerá su banco,
rogará que el pueblo
crea en su sicario.

Con su muerte guardará secretos,
sus oscuras acciones,
su eterno desperfecto.

Reiría entre sueños,
llamaría entre nubes.

No quiero que me arrebaten,
no quiero que me maten.
No quiero asesinarme
No te quiero, maldito yanki.



domingo, octubre 5

Monólogos de ayer 16

Mitad soberbia, 
mitad es faso. 
Heterogéneo, 
nunca fracaso. 

Autoritarismo bruto 
en climas templados.
 Ellos son inverbes,
 es que así están domados. 

Brisa fría,
 recorre mi vida. 
Si estuviese viva,
hoy te recordaría. 

Y saltando te veo, 
sobre gotitas de sol, 
sobre rayitos de mar. 

El tiempo te corre, 
aun viviendo el hoy, 
él te quiere atrapar

Monólogos de ayer 15

Te busqué entre recuerdos,
revolví cinco infiernos,
jugué carreras con el viento
y recorrí tres inviernos.

Te busqué entre penumbras

soñándote en noches claroscuras.
Te buscaba, encontrando locuras.
Te encontraba: soñando lujurias.

Búsqueda constante sin pausa,

sin repetición, con esperanza.
Búsqueda de tu piel cautiva,
cuya primavera motiva.

Te encontré,

coleccionando flores.
Rotas.

Te miré,

hablando palabras.
Mudas

Te hablé

dibujando una sonsisa.
Junto a la mía.

Te encontré.


Entre tanta espera colmada de ansias,

tanto libro llenándose de letras
y tanto amor juntando esperanzas.

Entre tanto desánimo de no encontrarte,

tanto miedo a escaparme,
llegaste, viniste aquí para quedarte.

El encuentro fue enorme,

tu luz y mi candombe.

Mirábamos sin ver,

tocábamos para creer.

Y hablamos emociones,

palabras entre canciones,
susurros encontrados,
sobre fondos apartados.

Susurros huelen despedidas
suerte la mía de encontrarte.
¡Adiós! te decía
Volveré siempre a verte.

Aún no terminé de buscarte.

Monólogos de ayer 14

 Estas desgarrantes turbulencias te traen conmigo otra vez, sin que te des cuenta, sin que lo quiera, sin que me veas, sin que te vea, pero sintiendo tanto...El frio de mis pies es parecido al que tenés entre tu corazón y mi estornudo puede coincidir claramente con el tono de tu voz, pero que puedo hacer... No me gusta teorizar la vida pero a veces simplemente estoy viviendo rodeada de agonías y disfrutando alegrías pasajeras sin encontrarme fijamente en alguna certeza.
 Es dificil comprender cuando lo único que querés en tu vida es dejar por un tiempo de lado el pensar para poder entablar una estrecha relación con el hacer, pero simplemente la condición de ser humano te lleva a pensar... pensar quizás mucho más de lo que hacés pero algunas veces no elegimos, algunas veces no elegimos nuestro accionar pero parece que hay una fuerza superior a nosotros que nos impulsa a hacer hasta inclusive lo que no queremos.
 Lo cierto es que me encuentro otro Lunes más rodeada de insomnios que me miran. Tengo 5 sillas alrededor, que me aterran...Son sillas que están vacias....¿Quién dijo que están vacías? Me rodean los 5 insomnios. No los veo, no me hablan, no me miran, no existen acá, pero existen, quizás allá, quizás están y no están.
 Son tibios, porque no se animan a responder cuando les hablo ni se animan a explicarme que hacen acá, pero simplemente están. Estan sentados sin hacer nada ¿Como hacen? Los estoy provocando, quiero que se muevan, que me den una señal, que me hablen, que me miren, que aparezcan,.. Pero hoy, hoy es distinto, ni ellos quieren hablarme.
 Ahí paso uno, se levantó y se fue, se cansó de verme escribir al pedo. Lo sentí, sentí su zumbido en la oreja.
 Acá estoy. Yo y mis 4 insomnios