domingo, agosto 31

Monólogos de ayer 9

El papel blanco que escribimos juntos,
con crayones invisibles.

Me gusta cuando el ruido del corazón se separa del demandante tic-toc que tiende a dominarme el pensar. Pero más me gusta cuando el corazón es quien me domina el pensar, el corazón inundado con tus gestos.
Son cositas tan pequeñas e insignificantes en un mundo tan individual que, aunque quizás para tantos sea tan poco, para mí es mucho más que todo.

Gusto de un sol sin apropiación . El sol no es mío, pero me gusta tanto...
Y no por gustarme tiene que ser mio. El sol es el sol, sin amos ni dueños, sin más ni menos que una luz increible. Me gusta, pero no tiene que ser mío nada más.
Amo al sol iluminando las hojas que gracias a él crecen y despertando a toda una ciudad. Amo su brillo que llega a cada rincón ¿Como yo podría querer algo tan lindo para mi sola?

Tenés que ser de todos.
Y todas.
Y me gustás a mi,
entre todos,
y todas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario