sábado, agosto 23

Monólogos de ayer 7

 De repente recuerdo despertar en aquel lugar donde tus ojos son intimidados y el temblor te ataca el alma.  Donde el corazón se estremece y empezás a sentir un vapor adentro que no puede controlarse, donde la mente no deja de latir y resuenan los destellos de las voces que algún día escuchaste.
 En aquel lugar mi ser podría sentir la revolución, la lucha sin fin y su recompensa, las lagrimas resguardaban su esencia en las profundidades mas íntimas de una sonrisa infinita mientras el Sol traía consigo aquella resplandorosa luz que me hacía palpitar tanto amor.
 -"Los días grises ya se alejaron, se fueron hacia otro lugar" ; Me decía el, mientras las gotas de lluvia se escondían en el cielo para que no las vea nadie.
 El tiempo, hoy es otro. Se avecina, estamos cada vez más cerca.

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