Hoy veo su sonrisa escondida entre arrugas,
veo su lucha fuerte como nunca.
Sus ochenta y tantos no son motivo de tristeza
son motivo de honra a la grandeza,
al canto,
a la vida.
Los años no borran tus pasos
y
de la vida te quedan retazos.
Hoy estas vos, con tu bastón
con la frente en alto,
inagotable corazón.
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