¿Y los mates?
¿Qué mas decir de ellos?
¿Qué más decir
que no esté dicho?
Lavados,
tibios
y amargos
como el sabor que dejó tu boca
en mi boca loca.
Solitarios,
volátiles,
pero solos,
nunca acompañados.
Como el reptilizante momento
en el que me deslumbran los ojos
un murmurar desorientador
que se posa en mi oído
¡Y me invita a conocerme!
O conocerte
o conocernos.
O conocer la luna de los Lunes.
Los nexos se equiparan
paralelos, no confrontan
pero siempre un torbellino sobrenatural
los juntan, una vez mas
de nuevo,
y de nuevo otra vez,
para que no se pierdan.
¿Y hasta cuánto tiempo vamos a estar
acariciando la ventana el uno del otro,
jugando a no buscarnos
a esperar la casualidad de encontrarnos?
Es que vos sos tan casual
yo soy tan causal
Que nuestros mundos se cagan a trompadas
pero luego se desvisten y se aman.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario