Ganas de nada, de nada.
De hablar nada, con nadie.
Ganas de gritar en silencio,
ganas de que no me escuchen.
Ganas desganadas de llorar,
llorando con risas que no ríen,
viviendo con corazones que no laten,
riendo en llantos que no lloran.
Ganas de pedirle al tiempo un tiempo,
ganas de detener este mar ahogado,
de apagar el fuego del sol incendiado,
ganas de latir, en el viento.
Ganas de ver a alguien al espejo,
ganas de ser yo, no ser más otra.
Ganas de no desencontrarme en las pupilas de mis ojos,
ganas de ser encontrada,
ganas de no ser buscada
ganas de no ser interrogada.
Ganas de que me entiendan sin hablar,
ganas de reir ya sin llorar,
ganas de jugarle al cielo revancha,
ganas de no llevarme nada.
Ganas de crecer entre el campo que saluda mi vista,
ganas que del cielo gris un arcoiris,
ganas de encontrar en esta locura remedio,
ganas de enterrar el desencuentro.
Ganas de ver las hojas crecer otra vez.
ganas de conocer, de vez en vez,
ganas de jugar el desafío de vivir latiendo,
ganas de llorar y reír creciendo.
Porque hoy tengo ganas..
entre signos y letras,
entre sí y no,
entre obvio y tal vez,
entre encuentro y desencuentro,
entre claro y oscuro,
entre mentira y verdad,
entre el tiempo y el reloj...
De encontrar en vos aquel consuelo de mi alma...
aquel rayo de energía,
aquel sí que todo puede,
aquella luz que inunda la vida,
aquel hermoso infierno,
aquel calor de invierno,
aquella lucha e utopía,
aquel cuento en mi filosofía.
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