miércoles, febrero 5

Mundo

...Y yo estaba ahí y tenía ganas de decir "PAREN ¡PAREN TODO! ¡Que no se mueva nadie! ¿Alguna vez reflexionaron todos el por qué de lo que están haciendo? Imaginaba sus caras, incrédulas, detestables, mirando rebajadamente "Sí, ustedes no toman consciencia, claramente. ¡Usted señor! El del bastón, espero que haya sido ilusión óptica mía ver sus ojos penetrados en las curvas de esa joven. ¿Y usted? Señora de 50 y largos...está sentada mientras la abuelita sin decir nada pide a gritos un asiento. Y vos...chiquita, con auriculares ¿Qué importa el mundo, no es cierto? A tu compañera de asiento le robaron la cartera, ni lo notaste. ¡Ustedes chicos! ¡Dejen de gritar! ¿No ven que hay gente con dolor de cabeza?. Y usted muchacho...mejor ni hablar, está esperando que alguien le dirija la palabra ¡Que iluso!
Veo como el mundo es algo tan grande que nos encapsula a todos, si, nos en-cap-su-la pero a la vez, dentro de él, hay millones de mundos desencontrados y en mis pensamientos recorre un "¡La pucha!¿Cómo puede ser?" Por ahí será que la mentalidad humana tiene capacidades tales como para conectarse con otro mundo, o inclusive, inventarse propios mundos. Algunas veces hay conexiones tan pero tan fuertes, que logran desconectarnos del mundo físico en el que estamos sólo para irnos, por un rato, o quizás mucho tiempo, al mundo intangible pero real al que pertenecemos.
En este momento puedo estar escribiendo, y puedo hacerlo por horas, mientras mi mente conectada a mi mundo intangible flota sobre un paisaje, un paisaje distinto a lo conocido, a lo normal, a lo real, ese paisaje sin comienzo, ni fin, ni cielo, ni tierra, ni horizontes ¡Que plenitud! Mi querido más allá.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario